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Los peligros de las relaciones sexuales antes del matrimonio














Por años, los adolescentes han pensado que el embarazo es el mayor riesgo de las relaciones sexuales prematrimoniales. Pero hay una epidemia extensa de enfermedades de transmisión sexual (ETS).

Hace solamente 20 años, habían dos enfermedades venéreas. Hoy, los jóvenes enfrentan más de 50 virus distintos, muchos de los cuales les van a asediar por el resto de sus vidas, si no es que los matan antes.

Las programas de televisión, las películas y la música de hoy en día presentan los encuentros sexuales casuales como algo común, sin cuidado y fascinante. Pero este crecimiento alarmante de las ETS ha despertado a los médicos y a los expertos en la abstinencia para acabar con el silencio acerca de las terribles infecciones que acompañan estos “encuentros sexuales”.

Los defensores de la abstinencia dan charlas regularmente en escuelas, advirtiendo a los jóvenes de los peligros del contacto sexual fuera del matrimonio. Los defensores de la abstinencia informan a grupos de jóvenes que… “El resfriado ya no es el virus más comúnmente reportado. Ahora son los virus de las enfermedades transmitidas sexualmente. Ocho de cada diez personas que van al doctor por un virus tienen un virus de ETS. Pues, la mayoría de ellos vienen de los de su edad: los de la secundaria hasta universitarios.”


Mientras los jóvenes han recibido instrucciones acerca del Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida (SIDA), la información de los peligros de más de 25 otras enfermedades no les ha llegado todavía.

En este año solamente, entre dos y cuatro millones de jóvenes van a contraer un ETS solamente aquí en EE.UU. Cada día ocho mil jóvenes se van a infectar con una nueva ETS. Uno de cada cinco jóvenes cree que el sexo oral es una conducta sexual no arriesgada. Y como un resultado de eso, el número de jóvenes con herpes en la boca, una clase de herpes que antes generalmente se creía solamente asociado con los genitales, es escandalosamente común en los jóvenes sexualmente activos.

Por lo menos aquí en EE.UU., los jóvenes tienen cinco veces más probabilidades de contraer herpes hoy que en el año 1970. Y casi la mitad de los infectados con Climidia y Gonorrea este año van a ser jóvenes. Si no reciben tratamiento, la Climidia y la Gonorrea pueden causar una enfermedad inflamatoria de la …este ha sido un extracto de un artículo contenido en el libro 10 Cosas que usted debe saber acerca de sus hijos, del Lic. Dawlin Ureña.

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La homosexualidad y su alegada conexión genética

 





Nadie puede decir a ciencias ciertas la razón por la que una persona es homosexual. Tenemos que admitir que podrían haber tendencias heredas, lo cual no hace que en algunos individuos la homosexualidad sea “involuntaria”. En estos momentos, no existe prueba para apoyar esa conclusión, pero en casos específicos, no podemos descartar esa posibilidad.
La homosexualidad también puede resultar de la presencia o ausencia de “degeneraciones” hormonales que típicamente ocurren antes del nacimiento.

Es más probable que lo que muchos llaman “tendencias heredadas” estén relacionadas con uno o más de los siguientes factores:

1- Confusión de papeles en los padres, incluyendo, pero sin limitar, el dominio de la madre y la debilidad o la ausencia del padre. Madres que son el “hombre” de la casa o padres que no pasan tiempo suficiente con sus hijos, donde el hijo o la hija ve claramente definido el papel del padre y de la madre en el hogar.

2- Seria disfunción de familia que hiere y daña al niño. Discuciones constantes, maltrato físico entre los padres o hacia los hijos, infidelidad matrimonial, divorcio, etc.


3- Abuso sexual a temprana edad.

4- La influencia de un homosexual mayor de edad durante el período critico de la adolescencia.

5- Una experimentación homosexual, tal como la masturbación por parte de otro chico del mismo sexo, o por el uso de métodos “autoplacenteros”, así como la introducción de objetos por el ano, etc., a temprana edad en la adolescencia. 
¿Cómo éstas y otras influencias interactúan en circunstancias individuales?
No sé, y creo que nadie sabe. En cambio estoy seguro que la homosexualidad no resulta de influencias irresistibles genéticas, como algunos creen. Primero, si esto ciertamente fuera un rasgo genético, entonces todos los gemelos idénticos o fueran ambos homosexuales o fueran ambos normales. Sus genes son exactamente idénticos, por tanto todo lo derivado específicamente de su DNA expresaría con certeza su individualidad. Pero la realidad indica que en estos casos, como uno de los dos gemelos es homosexual y el otro es normal, el que es homosexual decidió ser homosexual y el que es normal decidió no ser homosexual. Uno de los cinco factores anteriores pueden haber jugado un papel sumamente importante en esta “decisión”, en el caso del gemelo que ahora es homosexual.

La homosexualidad y la Evolución

La evolución sostiene que a través del paso de generación en generación se pierden características genéticas que “son nocivas para la mejoría de las especies”. Pues si la homosexualidad fuera genética, ya los homosexuales y lesbianas no existirían, pues como en la población ellos se reproducen con menos frecuencia que los heterosexuales (personas normales), habría un decreciente número de personas en la población con tendencias homosexuales. Los homosexuales serían una aberración del proceso de “perfeccionamiento continuo” de las especies, por lo que algún “proceso natural” ya habría desechado a seres con tendencias sexuales que no cooperarían con la continuación o la supervivencia de la raza humana. Sin embargo, no hay ninguna prueba que indique que sus números están en descenso. Todo lo contrario, si la evolución fuera cierta, dentro de unos mil años, basándonos en las tendencias actuales, no existirían suficientes hombres y mujeres heterosexuales como para continuar procreando otros seres humanos. ¡La gran mayoría de nuestros descendientes fueran homosexuales genéticos, y aunque quisieran, no tendrían otra alternativa que extinguirse!

Pero regresemos al mundo real, al Creacionismo y a la historia de la que sí existe evidencia. La Biblia se refiere a las epidemias de homosexualidad y lesbianismo que ocurrieron en culturas especificas. Además de los ampliamente conocidos casos de Sodoma y Gomorra, tenemos otros casos. En Romanos 1:26-27 el apóstol Pablo describe tal hecho en la ciudad de Corinto:

“Por esa razón, Dios ha dejado que esa gente haga todo lo malo que quiera. Por ejemplo, entre ellos hay mujeres que no quieren tener relaciones sexuales con los hombres, sino con otras mujeres. 27 Hombres con hombres cometen acciones vergonzosas, y sufren en su propio cuerpo el castigo merecido por su perversión…”. (Note la mención de las enfermedades venéreas e infecciosas transmitidas entre lesbianas y homosexuales… ¡hace dos mil años!

Si en verdad la homosexualidad fuera heredada, seria constante a través del tiempo y de cultura en cultura. No habría epidemias como el SIDA y demás enfermedades venéreas. Ya el cuerpo humano habría desarrollado una capacidad para mostrarse renuente a estos tipos de enfermedades, como las que se mencionan en Romanos.

Dios es infinitamente justo. No creo que Él hablara de la homosexualidad en las Escrituras como un pecado abominable y enumerara entre algunas de las conductas humana más despreciable si más tarde cambiaría de parecer. Lo que fue pecado para Dios hace 4,000 años, en los tiempos de Abraham, lo continuó siendo en los tiempos de Pablo, hace 2,00 años, y lo continúa siendo hoy, 2,000 años más tarde.

Mientras que la homosexualidad y el lesbianismo no son rasgos hereditarios, es importante enfatizar lo que a menudo ocurre a aquellos que no lo eligieron. Algunos individuos están viviendo un estilo de vida homosexual, pero no es que ellos hayan decidido ser homosexuales, sino que algunas de las influencias o factores que mencionamos al principio de este artículo los han inducido.

Pablo enseñó que en la tierra existen 3 fuerzas. Una que siempre quiere el bien: Dios. Pero existen 2 que siempre quieren el mal: la carne y Satanás. Muchos han decidido ser homosexuales. Lo han hecho porque han dado riendas sueltas a sus deseos carnales.

Finalmente debemos mencionar que otros han sido víctimas inocentes o han sido inducidos a convertirse en homosexuales. Fuerzas demoníacas luchan una batalla campal diariamente en la mente y el corazón de estos últimos. Ambos tienen esperanzas de ser libres, ya que si deciden venir al Señor, el Espíritu Santo limpiará su casa de demonios y la carne tendrá que someterse al dominio del Espíritu.


“El espíritu siempre está dispuesto, pero la carne es débil” Mateo 26:41 Finalmente lea estas palabras donde el Cristiano más famoso de todos los tiempos, el Apostol Pablo muestra la inmensa influencia del pecado y de nuestra carne en lo concerniente a nuestras deciciones. La última oración de la porción bíblica que mostraré a continuación es la clave:

“Nosotros sabemos que la ley viene de Dios. Pero yo no soy más que un simple hombre, y no puedo controlar mis malos deseos. Soy un esclavo del pecado. La verdad es que no entiendo nada de lo que hago, pues en vez de lo bueno que quiero hacer, hago lo malo que no quiero hacer. Pero, aunque hago lo que no quiero hacer, reconozco que la ley es buena. Así que no soy yo quien hace lo malo, sino el pecado que está dentro de mí. Yo sé que mis deseos egoístas no me permiten hacer lo bueno, pues aunque quiero hacerlo, no puedo hacerlo. En vez de lo bueno que quiero hacer, hago lo malo que no quiero hacer. Pero si hago lo que no quiero hacer, en realidad no soy yo quien lo hace, sino el pecado que está dentro de mí. Me doy cuenta entonces de que, aunque quiero hacer lo bueno, sólo puedo hacer lo malo. En lo más profundo de mi corazón amo la ley de Dios. Pero también me sucede otra cosa: Hay algo dentro de mí que lucha contra lo que creo que es bueno. Trato de obedecer la ley de Dios, pero me siento como en una cárcel, donde lo único que puedo hacer es pecar. Sinceramente, deseo obedecer la ley de Dios, pero no puedo dejar de pecar porque mi cuerpo es débil para obedecerla. ¡Pobre de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo que me hace pecar y me separa de Dios? ¡Le doy gracias a Dios, porque sé que Jesucristo me ha librado!”
Romano 7:14-25

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Creacionismo Científico























Artículos sobre Creacionismo CientíficoAutor: Lic. Dawlin A. Ureña
(El Lic. Ureña es Pastor, y miembro de la Asociación Científica
CRS – Creation Research Society)


Si usted es uno de los que se ha preguntado si un hombre negro puede casarse con una mujer blanca o un chino con una mujer negra, debemos decirle que la Biblia no habla de razas sino de “grupos” de personas. Todos somos descendientes del primer hombre Adán y su esposa Eva. Como también el libro de los Hechos lo predica todos somos de “una misma sangre.” Incluso hoy en día los evolucionistas están diciendo que estamos todos relacionados muy de cerca y que existe solamente una “raza” biológicamente. Siendo así, entonces realmente no existe el matrimonio interracial. Lo que existe es un matrimonio entre gente de razgos físicos diferentes, mi esposa y yo, por ejemplo. Yo soy dominicano, hijo de Mulatos y mi esposa es norteamericana, hija de Blancos.

Igualmente, la Biblia es clara en que el único matrimonio que Dios prohíbe es el matrimonio entre un cristiano y un no cristiano.

“No os unáis en yugo desigual con los incrédulos,[2] porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión, la luz con las tinieblas?” 2 Corintios 6:14
“La iglesia realmente tiene la respuesta para resolver el problema del racismo. Si nuestros líderes de la iglesia proclamaran que todos nosotros descendemos de Adán y Eva y que todos somos una misma sangre e iguales ante Dios, podríamos resolver el problema del racismo.”(1)


¡La Biblia lo hace! ¿Por qué no hacerlo nosotros, la Iglesia?

“De una sangre[18] ha hecho todo el linaje de los hombres para que habiten sobre toda la faz de la tierra.” Hechos 17:26

Pastor Dawlin A. Ureña
Grand Rapids, Michigan, USA

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¿Qué es una "Mujer promíscua"?

Mantengámonos sexualmente puros para nuestro novio Jesús!










Una mujer promiscua es una mujer que se involucra en alguna inmoralidad sexual.

Veamos lo que significa la palabra “promiscuidad”

Promiscuidad.
1. f. Mezcla, confusión.
2. f. Convivencia con personas de distinto sexo.
En ese sentido, la Biblia nos advierte sobre no involucrarnos con prostitutas o con mujeres promiscuas, que son mujeres que se entablan en relaciones sexuales con hombres fuera del matrimonio.
Una mujer puede convertirse en promiscua (¡un hombre!) si:
1. Siendo casada engaña a su esposo con otro hombre (En este caso sería una “adúltera”)
2. Si siendo soltera se involucra en relaciones sexuales con otro hombre sin haberse casado con él (En este caso sería una “fornicaria”)
3. Si siendo soltera se involucra en relaciones sexuales con otro hombre que ya esté casado (En este caso estaría una “adúltera”
4. Si siendo casada o no se involucra en relaciones sexuales con otra mujer (En este caso se le llamaría “Lesbiana”)
5. Si ofrece o vende su cuerpo por dinero (En este caso sería una “prostituta”)

  • En vivo (en un centro de prostitución)
  • Por Internet (Usando cámaras)
  • Grabando vídeos pornográficos (Para rentar o para vender)
Seguramente ahora no me acuerdo de todas las formas en que se puede incurrir en promiscuidad. Pero, en general, cualquiera de estos tipos de inmoralidades sexuales harían de una mujer o de un hombre una persona promiscua. En otras palabras, en la Biblia, el término “promiscuidad” está íntegramente ligado a la “inmoralidad sexual” de todo tipo.

“Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: inmoralidades sexuales, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría. Por estas cosas la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas.” Colosenses 3:5-7 “¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Quitaré, pues, los miembros de Cristo y los haré miembros de una ramera? ¡De ninguna manera! ¿O no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella?, porque ¿no dice la Escritura: «Los dos serán una sola carne»? Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él.” 1 Corintios 6:15-16
“No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus apetitos; ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia. El pecado no se enseñoreará de vosotros, pues no estáis bajo la Ley, sino bajo la gracia.” Romanos 6:12-14

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Enseñe a su hijo o hija a comportarse con cortesía y respeto hacia los demás.


 











Durante una reciente visita a un restaurante en el vecindario, mi esposa y yo nos asustamos por el tono con que una niña pequeña se dirigió a sus padres. “¡No lo haré!” ella gritó, luego de que su mamá gentilmente le dijese que se sentara. Yo me viré a observar a la desafiante niña de cinco años quien se hallaba parada en su silla. Su cara angelical se fruncía mientras otros clientes se viraban a atestiguar la conmoción.

¿En qué momento los niños se tornaron tan atrevidos e irrespetuosos? Tan solo puedo imaginar la reacción de mi madre si yo me hubiese comportado tan inapropiadamente. Independientemente del motivo de esta nueva honda de comportamiento – sea por los cambios de valores en la sociedad, la mediocridad o la falta de destrezas en la crianza por parte de los padres – algo debe hacerse para retroceder estos efectos que tanto daño le hacen a nuestros niños.

En nuestras vidas tan agitadas y llenas de compromisos, obligaciones y responsabilidades, es fácil acortar aún más el poco tiempo que pasamos enseñando e instruyendo a nuestros hijos. Además, cuando se trata de modales y etiqueta, muchos padres asumen que estas destrezas están siendo enseñadas en las escuelas y en las iglesias. Sin embargo, en la mayoría de los casos esto está muy lejos de la realidad. Los niños no están recibiendo instrucción en cuanto a lo básico en las relaciones humanas y las cortesías comunes tal y como sucedía en el pasado.


Esto nos hace pensar en la pregunta interesante: Finalmente, ¿somos nosotros responsables de enseñar a nuestros hijos cómo hablar, actuar y comportarse en público y en casa? Más importante aún, ¿son los “modales” importantes para Dios?

La respuesta a estas dos preguntas es, sí. Como creyentes somos llamados a un nivel de vida más alto. La Biblia nos dice que cuando escogemos seguir el ejemplo de Jesús y caminar en el Espíritu, nuestras vidas deben evidenciar el fruto del Espíritu: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza (Gálatas 5:22). Hágase esta pregunta: ¿Están demostrando sus hijos o nietos este “fruto”?

En su más reciente libro, Manners Made Easy, la autora June Hines Moore, expone las razones principales del porque los padres deben hacer que los modales sean prioridad. Ella explica, “los modales y las palabras son acciones que demuestran que nos importan los demás. Los modales hacen más fácil el construir amistades y desarrollar buenas destrezas sociales”. Moore añade que “los modales ayudan a los demás a sentirse más cómodos con nosotros, y en un ambiente donde los niños están aprendiendo a jugar y a conocer a gente nueva, eso es importante.” A través del libro, a los niños se les anima a practicar la Regla de Oro, “Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos” (Lucas 6:31).


Su hijo o hija prosperará en un ambiente donde el aprendizaje es emocionante y divertido. Al ayudarle a entender la importancia de los modales, intente incorporar apoyos interesantes a las situaciones de la vida cotidiana. Por ejemplo, practique llamando a sus amistades y familiares, finja estar en un restaurante al estar sentado en su propio comedor, o desempeñe el papel de una conversación cortés con sus pequeños utilizando títeres, muñecas, o peluches.

Independientemente de cómo usted escoja transmitir estas importantes lecciones de vida a su hijo o hija, considere el efecto positivo y duradero que los modales y la etiqueta apropiada tendrán sobre su vida. Mientras su hijo o hija crece para convertirse en un adolescente, un joven y luego un adulto, estos principios importantes guiarán sus acciones, palabras, y decisiones y les proveerán un testimonio poderoso ante las demás personas.

A través de su corta vida, Jesús tuvo varios encuentros con personas iracundas, atormentadas e inclusive violentas – sin embargo, su comportamiento se mantuvo calmado, controlado y consistente. Su espíritu gentil y amoroso tuvo un efecto milagroso ante aquellos con quienes se encontró.

Aunque ninguno de nosotros puede llevar una vida perfecta como lo hizo Jesús, podemos animar a nuestros hijos a unirse con nosotros en nuestra búsqueda de ser más como Él. Al enfatizar la importancia del respeto y consideración hacia los demás a través del uso de modales, anime a su hijo o hija a familiarizarse con los atributos de la vida y el carácter de Jesús. Luego, elogie a su hijo o hija cuando actúen como Jesús.

Mantenga en mente que el aprender etiqueta apropiada para cada ocasión toma tiempo. Cuando su hijo o hija cometa un error, discutan la situación juntos y diseñen una manera divertida para ayudarle a recordar la lección. Por ejemplo, mi padre utilizó una manera divertida y a la vez instructiva cuando mis hermanos y yo poníamos nuestros codos sobre la mesa. Él decía “Hola, codos. Yo no sabía que estaban invitados a nuestra cena.” Cuando la risa se calmaba, nosotros con mucha gracia sacábamos nuestros codos de la mesa.

Proverbios 22:6 dice, “Instruye al niño en su camino, Y aún cuando fuere viejo no se apartará de él”. Nunca es demasiado temprano ni demasiado tarde para incorporar el buen comportamiento de Jesús en la vida de nuestros hijos.

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